1º paso:
Una vez que tenemos la imagen en Photoshop duplicamos la capa para no perder la imagen original. Seleccionamos el pincel corrector, con bordes suaves, con el diametro que deseemos y que el origen sea muestreado.
2º paso:
Ahora vamos cogiendo muestras “limpias” con la tecla Alt y pintando sobre aquellas incorrecciones que deseemos eliminar de la foto, tales como lunares, arrugas y ojeras. Variando los diametros de pincel y utilizando el zoom para trabajar más cerca y cómodamente iremos retocando la imagen.
3º paso:
Una vez retocada la imagen, nos quedaría un último paso que es saturar la imagen y añadirle más brillo. Este último paso lo podemos hacer manualmente o utilizar algún plugin fotográfico como Beautifie
1º paso:
Aplicarte diariamente este preparado con los siguientes ingredientes: 1 cucharadita de ron, 3 cucharaditas de aceite de ricino (se consigue generalmente en farmacias)
2º paso:
Mezcla los ingredientes y aplicalo a tus pestañas y cejas. Hazlo con un suave masaje para vivificar y fortalecer el párpado.
3º paso:
Luego cepilla las pestañas hacia arriba para arquearlas.
1º paso:
Comprar las siguiente cosas, la cual necesitaras: Aceite de oliva. (30 ml), Aceite de jazmín. (una capsula), Crema para alisar el cabello que no contenga amoniaco, (por lo general las cremas para cabellos lisos NO lo tienen). (30 gr).
2º paso:
Mezcla perfectamente el aceite de oliva y la crema de tal forma que sea la cantidad que considere a la cantidad de cabello que tenga usted, se recomienda las proporciones dadas anteriormente. Aplícalo a lo largo del cabello sin que toque la raíz del cuero cabelludo. Antes debe ser lavado y no aplicar acondicionador.
3º paso:
Deja actuar la mezcla por unos 20 minutos y enjuague con agua tibia. Luego aplicar la capsula de jazmin. Peina como de costumbre. No utilices la secadora para secar el cabello. Verás que mientras más la ocupes tu cabello irá alisándose de manera natural sin tener que plancharlo, o dañarlo con métodos químicos.
1º paso:
Hidrátala Incluye en tu rutina de belleza, el uso crema corporal hidratante cuantas veces al día sea necesario. Llévala en tu cartera y aplícala con frecuencia.
2º paso:
Baño de agua tibia Las duchas con agua caliente hacen que la grasa natural del rostro se elimine. Inclínate por baños de agua tibia que ayudan a preservar la humedad y la hidratación.
3º paso:
Usa ropa livina Vestirte con prendas súper abrigadas resulta cómodo para resguardarte del frío; pero no para tu piel. Estas provocan un calor excesivo, te hacen sudar haciendo que tu piel se irrite. Usa ropa de algodón y vístete en capas. Aunque en climas fríos nuestra sensación de tener sed es baja, debes ingerir 2 litros de agua por día. Una alternativa es reemplazarla por infusiones calientes, caldos o sopas que también te hidratan
1º paso:
Demuestra que amas a tu pareja, dedicándole -por ejemplo- cumplidos frente a sus padres. Nada satisface más a cualquier padre que saber que su hijo o hija están siendo cuidado y amado. Preséntate junto a tu pareja como parte de un “frente unido”. Jamás discutas con tu esposo delante de sus padres. Si ve que el clima se pone tenso, simplemente dile a tu pareja, -sin que sus suegros escuchen-, que resolverán el problema más adelante.Pide siempre sus consejos, sin importar si planeas o no tomarlos. Los padres de tu pareja se sentirán muy halagados al pensar que todavía tienen cierta influencia sobre la vida de sus hijos.
2º paso:
Se siempre tú misma. No intentes impresionarlos. Se cortés y respetuosa, pero expresa tus verdaderos sentimientos y opiniones. Ellos lo apreciarán, pues verán que siempre habrá sinceridad en tus palabras y modo de actuar. Además, podrán conocerte a profundidad.
3º paso:
Aunque no tengas la mejor de las relaciones con tus suegros, jamás debes prohibirles que ellos vean a tus hijos. Son sus abuelos y ambos, tanto ellos como los niños, tienen derecho a entrar en contacto. Con este permiso, también podrás ir cicatrizando algunas heridas. Para ayudar en la relación entre tu pareja y sus propios padres, trata de nunca tomar partido de forma muy radical por alguno de ellos. Házles saber que ambos son igualmente importantes para ti. Intercede en cualquier discusión, pero sólo para calmar los ánimos.








