1º paso:
Lo primero y más sencillo es definir por qué (y para qué) quieres ahorrar.Ahora que sabes para qué quieres ahorrar, determina una cantidad por semana, quincena o mes.
2º paso:
Para evitar frustraciones es necesario separar lo que se desea, de lo que realmente se puede adquirir con tu actual capacidad de ahorro. Suma todos los montos para las cosas que quieres ¿Estás en posición de juntar esa cantidad por cada periodo? Si la respuesta es sí, genial, pon manos a la obra. Si la respuesta es no, haz una nueva lista y no olvides ser realista.
3º paso:
Págate a ti primero. Ahorrar debe ser una prioridad, de otra manera es imposible que el plan funcione. “Lo peor es pensar que ahorrar es guardar el dinero que sobró al final del mes.








