1º paso:
Consigue un programa antivirus. Puedes adquirir un antivirus a través de tu proveedor de Internet, el cual está incluido dentro del servicio o comprándolo en una tienda o en la Red. Cuida los correos que recibes. Si alguien te envía un archivo ejecutable deséchalo salvo que tengas confianza en la fuente de la cual procede. No sólo se reciben archivos a través de e-mail; también es muy común a través de los programas de mensajería instantánea como Messenger o similares.2º paso:
Actualiza la lista de virus. Aparecen muchos virus nuevos cada semana. Con tener el antivirus no es suficiente. Tienes que actualizar la lista de virus que contiene dicho programa. Esto lo puedes hacer a través de Internet conectándote con el sitio Web del fabricante o configurarlo para que se realice de manera automática. Tampoco es para alarmarse con la cantidad de virus nuevos porque la mayoría son variaciones de virus ya conocidos. Te recomendamos actualizar la lista de virus una vez a la semana como mínimo.3º paso:
Cuidado con los archivos adjuntos. Nunca debes abrir un archivo que te han enviado a través de correo electrónico como archivo adjunto, sin antes haber ejecutado el programa antivirus o sin tener total confianza de la fuente de la cual procede. Necesitas tener especial precaución con los archivos ejecutables que terminan en exe, vbs y doc, xls entre otros. Esta es la regla fundamental, ya que si no ejecutas el programa que trae el virus, el mismo no actuará.







November 16th, 2009 at 10:34 am
muy buen post